Por: Antonio Martínez Cantellano
Nezahualcóyotl, Estado de México – El caso de Liliana Ocampo, secuestrada y asesinada el año pasado, sigue generando indignación en la comunidad. Familias, vecinos y transportistas se manifestaron el pasado lunes 25 de noviembre bloqueando el entronque de las avenidas Adolfo López Mateos y Bordo de Xochiaca, en exigencia de que se reconsidere la medida judicial que permitió que Yuritzy Hernández de La Rosa, la responsable de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Nezahualcóyotl, fuera liberada con un brazalete electrónico tras haber sido sentenciada a 95 años de prisión.
Liliana Ocampo, una
joven que fue secuestrada y cruelmente asesinada por un grupo delictivo el año
pasado, se convirtió en un símbolo de lucha para sus seres queridos y la
comunidad. La indignación creció cuando, el 8 de noviembre, se dictó sentencia
contra Yuritzy Hernández, quien tras ser hallada culpable por el secuestro y
asesinato de la joven, fue beneficiada con el uso de un brazalete electrónico
para poder cumplir su condena en libertad condicional. La noticia desató un
fuerte rechazo en la sociedad, especialmente entre los familiares de la
víctima, quienes consideran que la medida es injusta y que la responsable debe
cumplir su sentencia en prisión.
La madre de Liliana
Ocampo, visiblemente afectada, declaró en una entrevista que la decisión de la
justicia no refleja el sufrimiento de su hija ni el de su familia. “Exigimos
que se reconsidere esta medida y que los responsables de la muerte de mi hija
paguen por sus crímenes. No estamos pidiendo nada más que justicia”, expresó.
El bloqueo de las
avenidas no fue el único acto de protesta. Un grupo de transportistas de las
“Rutas Hermanas”, quienes también fueron víctimas de extorsión por parte de los
mismos delincuentes que participaron en el secuestro de Ocampo, se unieron al
clamor. Los transportistas exigieron que no se dejara en libertad a los
extorsionadores detenidos recientemente, y que se les aplicara todo el peso de
la ley. El caso de estos extorsionadores también ha causado gran conmoción en
la región, especialmente tras la reciente noticia de que su audiencia,
programada para el 27 de noviembre, fue pospuesta hasta el próximo 6 de
diciembre debido a la ausencia de los abogados defensores de los imputados.
El juez encargado del caso de los extorsionadores fue criticado por la falta de avance en el proceso, ya que muchos consideran que los delincuentes podrían quedar en libertad, lo que incrementaría la sensación de impunidad en la región.
En medio de la tensión,
el Gobierno municipal de Nezahualcóyotl ha solicitado a las autoridades
judiciales revisar las medidas de seguridad y la aplicación de la ley en estos
casos, para evitar que los culpables de crímenes tan graves puedan eludir la
justicia.
El caso de Liliana
Ocampo sigue siendo un recordatorio de la lucha constante por la seguridad y la
justicia en el Estado de México, donde la comunidad ha decidido alzar la voz
contra lo que consideran un sistema judicial que no protege a sus ciudadanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario