viernes, 26 de diciembre de 2025

ANÁLISIS DEL TÉRMINO TERRORISMO DESDE LA PERSPECTIVA DE PIERRE BOURDIEU

 Por: Antonio Martínez Cantellano

Desde la teoría sociológica de Pierre Bourdieu, el caso de la eliminación del término terrorismo por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) tras la detención del reportero Rafael “Lafita” León puede analizarse como una disputa simbólica dentro del campo del poder, donde distintos actores luchan por imponer una definición legítima de la realidad social.

Para Bourdieu, la sociedad está estructurada en campos relativamente autónomos (como el campo periodístico y el campo jurídico-político), cada uno con sus propias reglas, intereses y formas de capital.

El campo periodístico se rige por valores como la libertad de expresión, la denuncia pública y el derecho a la información.

El campo jurídico-político, representado aquí por la FGE, posee el monopolio legítimo de la coerción simbólica y material, es decir, la capacidad de nombrar delitos y definir legalmente las conductas.

La acusación de terrorismo contra un periodista evidencia una invasión del campo político-jurídico sobre el campo periodístico, intentando redefinir una práctica profesional (informar, denunciar) como una amenaza al orden público.

Uno de los conceptos centrales de Bourdieu es la violencia simbólica, que se ejerce cuando una autoridad impone una visión del mundo como legítima sin necesidad de fuerza física.

La utilización del término terrorismo en el comunicado original de la FGE puede entenderse como un acto de violencia simbólica, ya que:

Estigmatiza al periodista.

Deslegitima el ejercicio del periodismo crítico.

Produce un efecto disciplinador sobre el gremio periodístico.

El hecho de que la FGE haya eliminado posteriormente el término tras las críticas del gremio revela que esta violencia simbólica no fue plenamente aceptada, y que el campo periodístico conservó capacidad de resistencia simbólica.

El capital simbólico se refiere al prestigio, reconocimiento y credibilidad social. En este conflicto:

La Fiscalía intenta sostener su autoridad institucional mediante el lenguaje penal.

El gremio periodístico apela a su capital simbólico basado en la defensa de derechos constitucionales y principios democráticos.

Al rechazar la acusación de terrorismo, el gremio periodístico disputa la legitimidad del discurso oficial y defiende una definición alternativa: el periodismo como un derecho, no como una amenaza.

Desde el concepto de habitus, la imputación de delitos graves a periodistas puede generar prácticas de autocensura. Aunque no se prohíba explícitamente informar, el mensaje implícito es que la crítica al poder puede tener consecuencias penales severas.

Esto refuerza estructuras de dominación, pues el temor internalizado modifica las prácticas del campo periodístico sin necesidad de censura directa.

Desde la perspectiva de Pierre Bourdieu, este caso revela una lucha por el control del sentido, donde el Estado intenta imponer una clasificación extrema (terrorismo) sobre una práctica social legítima. La eliminación del término del comunicado muestra que el poder simbólico no es absoluto y que existen resistencias dentro de los campos sociales.

El conflicto pone en evidencia cómo el lenguaje jurídico puede funcionar como un instrumento de dominación simbólica y cómo la defensa colectiva del gremio periodístico actúa como una estrategia para preservar la autonomía del campo y los principios democráticos.

 

 

NEZAHUALCÓYOTL RUMBO A 2026: RUMORES, REACOMODOS Y LA DEUDA DE LA TRANSFORMACIÓN

Desde la redacción 

En política, los rumores nunca son inocentes. Cuando una versión comienza a circular con insistencia como la posibilidad de que en 2026 haya un relevo en la presidencia municipal de Nezahualcóyotl y que la síndica Karen Guerrero asuma el cargo, no se trata solo de chismes de pasillo al interior del Palacio Municipal, sino de síntomas de un reacomodo de poder que ya está en marcha.

El escenario se vuelve más revelador cuando se añade la eventual salida del actual presidente municipal hacia el gobierno federal, en el marco del llamado Plan Oriente. Este movimiento encaja con una práctica cada vez más común: trasladar liderazgos locales a proyectos federales para mantener cohesión política y evitar que los conflictos locales escalen. No es necesariamente un premio ni un castigo; es, sobre todo, una jugada estratégica.

Sin embargo, el argumento de que esta transición serviría para “limpiar” la administración municipal resulta particularmente delicado. Si se habla de limpieza, es porque se reconoce, aunque sea de manera implícita, que algo no está funcionando como se prometió. Y aquí emerge una de las contradicciones más visibles de los gobiernos identificados con la Cuarta Transformación a nivel local: el discurso del cambio profundo frente a la persistencia de prácticas políticas corruptas.

Nezahualcóyotl no es ajeno a esta tensión. Funcionarios municipales, especialmente en áreas sensibles como Medio Ambiente, Cultura y Protección Civil, han sido señalados por mantener actitudes autoritarias, impositivas y distantes de la ciudadanía. Estas prácticas son más cercanas al viejo estilo de gobiernos pasados como el PRI o el PRD que a un proyecto que se dice popular y transformador. El problema no es solo administrativo; es político y simbólico. Cuando el ciudadano percibe abuso, indiferencia o soberbia, la narrativa de la transformación pierde fuerza.

La Cuarta Transformación ha insistido en que el poder debe ejercerse con humildad y cercanía. No obstante, la realidad municipal demuestra que cambiar el discurso es más fácil que transformar la cultura del poder. Las inercias burocráticas, los intereses internos y la falta de mecanismos efectivos de rendición de cuentas terminan por secuestrar el espíritu del proyecto.

Si el relevo en la presidencia municipal se concreta, no bastará con cambiar nombres o cargos, como es la costumbre. La verdadera pregunta es si se aprovechará la coyuntura para corregir prácticas, depurar responsabilidades y reconstruir la relación con la ciudadanía, o si solo será un ajuste para garantizar continuidad política sin asumir autocrítica.

Nezahualcóyotl se encuentra ante una disyuntiva clara: profundizar una transformación real o confirmar que, una vez más, el cambio se quedó en el discurso. El 2026 aún parece lejano, pero políticamente ya comenzó.

 

 

sábado, 13 de diciembre de 2025

DEL PRI Y EL PRD A MORENA: LOS DIRECTORES QUE TRAICIONAN EL CAMBIO EN NEZA

 Desde la redacción

En el municipio urbano de Ciudad Nezahualcóyotl se ha configurado una paradoja política que genera profundo malestar ciudadano: un grupo de exmilitantes del PRD, con pasado priista, ha logrado capturar posiciones clave dentro del gobierno municipal bajo las siglas de Morena y detentar así el control de Morena en Neza, partido que en el discurso representa la Cuarta Transformación y la ruptura con las viejas prácticas del régimen.

Este grupo de funcionarios, identificados por amplios sectores como “golondrinos”, no solo carece de arraigo en el municipio, sino que arrastra un historial de prácticas cuestionables asociadas a corrupción, abuso de poder y uso patrimonialista de los cargos públicos. Entre ellos destacan los titulares de Medio Ambiente, Protección Civil y Cultura, considerados por la opinión pública como algunos de los directores más repudiados de la actual administración.

El origen político de estos funcionarios se encuentra en el PRI, desde donde migraron posteriormente al PRD, ocupando cargos menores en administraciones municipales. Fue en ese periodo donde, según diversas críticas ciudadanas, se “entrenaron”, como bolsear al ciudadano o en prácticas como el hostigamiento administrativo, la extorsión y el cobro de “mochadas” a las personas que requerían realizar algún trámite administrativo.

Paradójicamente, quienes durante años manifestaron desprecio y confrontación hacia el partido de Morena, y que hoy ocupan cargos directivos en un gobierno municipal que se dice de la Cuarta Transformación. Su llegada a este movimiento no obedece a convicciones ideológicas ni a un compromiso con los principios éticos del partido, sino a un claro oportunismo político.

Lejos de transformar la administración pública, estos directores han sido señalados por su mediocridad, falta de resultados y por convertir sus dependencias en espacios de negocio personal. El caso del exdirector de Desarrollo Urbano —hoy en Protección Civil— es ilustrativo: su gestión se caracterizó por una aplicación selectiva y abusiva de la normatividad, saturando construcciones con sellos y sanciones a quienes no “se mochaban”.

A ello se suman los vínculos familiares con el actual presidente municipal, lo que refuerza la percepción de nepotismo e impunidad. 

El director de Cultura arrastra un pasado como “porro” a hora conocido como licenciado, vinculado a grupos de choque en instituciones educativas del Estado de México, como en bachilleres 12 y una práctica históricamente asociada al control político mediante la violencia y la intimidación. 

Por su parte, el director de Medio Ambiente, también residente fuera del municipio, es conocido por actitudes misóginas y por operar negocios irregulares desde instalaciones públicas. Su gestión contradice por completo la agenda ambiental y de derechos que Morena dice promover.

El gobierno municipal de Nezahualcóyotl se ha convertido en un mosaico de directores provenientes de otros municipios: Obras Públicas desde Ecatepec, Servicios Públicos con un director que lleva más de 20 años en el cargo y que vive en Cuautla y del medio ambiente que reside en Ixtapaluca. Esta desconexión territorial evidencia un gobierno sin identidad local, alejado de las problemáticas reales de la población.

A pesar de este historial, los tres primeros directores ya “suspiran” por candidaturas a diputaciones bajo las siglas de Morena. Resulta alarmante que personajes con prácticas propias del viejo régimen, con antecedentes de corrupción y abuso, pretendan representar a un partido que se autodefine como antineoliberal, anticorrupción y del lado del pueblo.

Lo que ocurre en Nezahualcóyotl no es un hecho aislado, sino un ejemplo de cómo la Cuarta Transformación puede ser vaciada de contenido cuando es utilizada como simple vehículo electoral por políticos reciclados. La permanencia de estos funcionarios no solo daña la credibilidad de Morena a nivel local, sino que profundiza el desencanto ciudadano frente a un gobierno que prometió cambio y terminó reproduciendo las peores prácticas del pasado.

 

lunes, 8 de diciembre de 2025

CONTROVERSIAS EN LA INTEGRACIÓN DEL GABINETE MUNICIPAL DE NEZAHUALCÓYOTL

 Desde la redacción

En el gobierno municipal de Nezahualcóyotl existe un fuerte descontento ciudadano hacia algunos de sus directores. Muchos de ellos provienen originalmente del PRI y comenzaron ocupando cargos menores durante las administraciones del PRD, donde fueron adquiriendo experiencia en la operación interna del gobierno municipal.

A pesar de haber sido críticos del movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador, hoy ocupan puestos directivos bajo las siglas de Morena. Diversos sectores de la población los señalan por su falta de compromiso, bajo desempeño y por convertir sus cargos en espacios de beneficio personal más que de servicio público.

A ello se suma que varios de estos funcionarios ni siquiera residen en el municipio. Entre los casos más comentados se encuentran quienes están al frente de áreas como Medio Ambiente, Cultura o Protección Civil. Sobre este último, se cuestionan presuntos conflictos de interés, prácticas discrecionales en la aplicación de normas y decisiones administrativas controvertidas, como el manejo inadecuado de material pirotécnico, hecho que generó preocupación por la seguridad pública.

En otras áreas, como Medio Ambiente y Cultura, vecinos han expresado inconformidad por conductas inapropiadas y por el supuesto uso indebido de espacios públicos para fines particulares. A nivel general, también se critica que parte del gabinete municipal está integrado por personas que residen en otros municipios, como Ecatepec o incluso Cuautla, y que llevan años ocupando los mismos cargos sin mostrar mejoras visibles en los servicios que encabezan.

A pesar de este panorama, varios de estos funcionarios aspiran a obtener una candidatura a diputaciones por Morena, lo que ha generado aún más debate entre la ciudadanía sobre la coherencia y la calidad del servicio público en el municipio.

Acceso universal y equitativo al agua potable para la humanidad

 Agua para todos

Agua para la vida

El origen de la vida para el filósofo Tales de Mileto es el Agua

Por: Margarito para todos (Subdirector de planeación y proyectos del ODAPAS Neza)

Durante la Cumbre de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, celebrada del 25 al 27 de septiembre de 2015 en la ciudad de Nueva York, se aprobó el instrumento denominado “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”. Esta agenda fue concebida como una oportunidad para implementar estrategias y políticas públicas orientadas a atender problemáticas que afectan a toda la humanidad.

El documento establece 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas. Entre ellos, el Objetivo 6: Agua limpia y saneamiento, que busca garantizar el acceso universal y equitativo al agua potable, considerada una necesidad humana fundamental para la salud, el bienestar y la reproducción de la vida.

En México, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 4°, reconoce el acceso al agua como un derecho humano. Sin embargo, este derecho también conlleva responsabilidades, como hacer un uso responsable del recurso y participar en su cuidado para asegurar su disponibilidad para todos.

La reforma a la Ley de Aguas realizada en 1992, impulsada por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, otorgó a la Ley de Aguas Nacionales un enfoque que facilitó la privatización del recurso mediante concesiones, llegando a otorgarse alrededor de 500 mil durante su administración. Como resultado, diversos organismos operadores han adoptado prácticas de corte mercantil y han transferido su administración a particulares o empresas privadas en varios municipios del país.

La falta de una adecuada gestión pública del agua ha derivado en una crisis que afecta a 10 millones de personas sin acceso al recurso y a 42 millones que dependen de tandeos, es decir, de un suministro limitado. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona requiere aproximadamente 100 litros de agua al día para satisfacer sus necesidades básicas de consumo e higiene.

Ante esta situación, recientemente se aprobó una nueva Ley General de Aguas con un enfoque humanista. Asimismo, con recursos económicos del gobierno federal, estatal y municipal, se están rehabilitando los pozos del municipio de Nezahualcóyotl con el fin de garantizar el derecho al agua para sus habitantes.