Por: Antonio Martínez Cantellano
Se impone una nueva
medida en las unidades deportivas del municipio de Nezahualcóyotl, en la que se
prohíbe tomar fotos o videos en dichos lugares, a través de lonas, prohibiendo el
ingreso a cualquier persona que pretenda tomar foto o video al interior de los
complejos deportivos en Nezahualcóyotl. Esta decisión fue anunciada por Iván
Gallegos, Subdirector del IMCUFIDENE (Instituto Municipal de Cultura Física y
Deporte de Neza). La medida se justifica por razones de privacidad y seguridad
para los usuarios de estos espacios deportivos. Sin embargo, el trasfondo de la
prohibición está relacionado con un incidente reciente del pasado domingo en
que el periodista José Güero Cruz (20+)
josé güero cruz - Resultados de búsqueda | Facebook fue detenido tras
revelar el mal estado de las instalaciones deportivas mediante fotos y videos en redes
sociales además de denunciar que lo detuvieron por grabar en el Deportivo y ser
presentado al Juzgado Cívico.
La molestia de los
directivos tras la difusión de imágenes que mostraban el deterioro de las
instalaciones del deportivo Nezahualcóyotl, llevo a las autoridades municipales,
tomaron la decisión de frenar la visibilidad de estos problemas, sin ningún
fundamento jurídico. El argumento oficial es la protección de la privacidad y
seguridad de las personas que asisten a estos centros, pero el tono del mensaje
sugiere que hay una intención de ocultar o disimular las carencias de los
espacios deportivos. Este enfoque podría verse como una estrategia para evitar
críticas o presión social sobre la mala gestión de las instalaciones.
Ahora se instruye a los
empleados y a los encargados de la seguridad de las unidades deportivas para
que actúen rápidamente si observan a alguien tomando fotos o videos y sobre
todo si son periodistas locales. Para que se les indique o informen a las
personas y a comunicadores sobre la prohibición y que los canalicen a las
oficinas del IMCUFIDENE. Esto revela un intento por parte de las autoridades
locales de garantizar que la nueva política se cumpla de manera estricta,
posiblemente para evitar que se difunda información negativa sobre las
condiciones de los centros deportivos.
La decisión de prohibir
fotos y videos puede ser vista como una restricción a la libertad de expresión
y el derecho a la información. Aunque la medida se presenta como una protección
para la privacidad y seguridad de los usuarios, también puede interpretarse
como un intento de silenciar las críticas de los periodistas locales y evitar
que los ciudadanos conozcan la realidad sobre el estado de las instalaciones
públicas.
Esto genera una tensión
entre los periodistas y las autoridades sobre la protección de la privacidad y
el derecho a cuestionar, a criticar y publicar todo lo relacionado con los
servicios públicos y exigir mejor calidad en los centros deportivos.
Desde una perspectiva política, la viabilidad de la medida depende de varios factores, incluidos el respeto a los derechos ciudadanos, la legalidad de la decisión y la forma en que se implementa. Si bien es cierto que los gobiernos tienen la facultad de regular el uso de espacios públicos, las restricciones a los derechos fundamentales deben ser proporcionales y justificadas.
En este caso, la prohibición de tomar fotos y videos podría considerarse excesiva si no se establecen excepciones razonables para el ejercicio de derechos básicos como la libre expresión y la participación ciudadana. Además, sería fundamental que el gobierno de MORENA, a través de su oficina de comunicación social, garantice que la medida no se convierte en un mecanismo de control de información periodística o de censura encubierta, lo cual sería lamentable.
A pesar de la medida
restrictiva, los directivos mencionan que se está contemplando la remodelación
y rehabilitación de los espacios deportivos en Nezahualcóyotl. Esto puede
interpretarse como un intento de las autoridades de calmar las críticas,
anunciando mejoras futuras. Sin embargo, también puede generar desconfianza en
el gremio periodístico, ya que se está tomando una decisión restrictiva (la
prohibición de fotos y videos) sin que se haya concretado la acción que
realmente mejore las instalaciones.
Hay una acción
gubernamental para controlar la información que publican y difunden los
periodistas a través de las redes sociales, sobre el estado de los espacios
públicos y evitar que los problemas se visibilicen de forma masiva. La
prohibición de tomar fotos y videos puede verse como una medida autoritaria que
prioriza la imagen del gobierno sobre el derecho de la ciudadanía a conocer y
difundir la realidad sobre los servicios públicos. La promesa de remodelación
es un intento por mitigar las críticas, aunque es probable que esta decisión
genere más dudas y desconfianza entre los comunicadores, pues quien puede
garantizar que no sean detenidos los periodistas al tomar fotos o videos.
Uno de los elementos
más polémicos de esta medida es su posible afectación a la libertad de
expresión. En su forma más básica, la toma de fotografías y videos es una
manifestación de esta libertad. La posibilidad de capturar momentos públicos no
solo permite a los ciudadanos documentar lo que sucede en su entorno, sino
también compartirlo con otros, reflexionar sobre ello e incluso generar debate,
de que si los periodistas puedan tomar fotos y videos a instalaciones,
dependencias o a funcionarios públicos o a los policías y que por esta razón
puedan ser llevados ante una autoridad, como si hubieran cometido un delito o
una falta a la autoridad.
Al imponer una
restricción tan amplia, sin un marco jurídico claro que justifique las razones
detrás de la medida, se corre el riesgo de que se esté limitando el derecho de
las personas a expresarse libremente, en un espacio que, aunque administrado
por el gobierno, se considera público. Las leyes que protegen la libertad de
expresión establecen que cualquier limitación a este derecho debe estar
claramente fundamentada en el bando municipal o en las leyes municipales, en
razones de seguridad, orden público o protección de derechos ajenos, sin que
ello implique una censura de contenidos.